Desde Pichanal hasta la capital salteña, Olivia vuelve a viajar con el corazón lleno de miedo y esperanza. Esta semana será intervenida por sexta vez para reconstruir sus manitos, gravemente afectadas por el incendio que arrasó su casa y cambió para siempre la vida de su familia. Mientras se prepara para entrar otra vez al quirófano en Salta, su realidad es tan dura como el fuego que la marcó.
El siniestro los dejó literalmente con lo puesto. Perdieron su vivienda, sus pertenencias y la estabilidad. Olivia quedó con severas quemaduras y comenzó un largo camino de cirugías reconstructivas. Ya van cinco intervenciones, y ahora enfrenta la sexta, clave para recuperar movilidad. Cada operación es una nueva batalla, física y emocional.
Pero el dolor no termina en el hospital. La familia no tiene recursos para cubrir comida ni gastos básicos durante la estadía en la capital. La ayuda municipal cubre solo el traslado. Su mamá vende dulces por Facebook para juntar unos pesos. Su papá trabaja en una finca cosechando. Sin embargo, con tres hijos pequeños y sin casa, el dinero no alcanza. La angustia es doble: el miedo al quirófano y el hambre que espera afuera.
No piden lujos ni comodidades. Solo lo necesario para que Olivia pueda operarse y para que sus hermanitos tengan algo que comer mientras acompañan este proceso. En una provincia donde la solidaridad ha demostrado tantas veces su fuerza, hoy una familia necesita de todos.
Alias para colaborar: Mari.852
A nombre de: María del Carmen Sabán
Contacto: 3878 626496
Hoy Olivia vuelve a luchar. Y quizás, con la ayuda de los salteños, esta vez no lo haga sola.