En la esquina de Alvarado y Bicentenario, Donato resiste el paso del tiempo y la indiferencia. No tiene celular ni Mercado Pago: solo cuenta con sus manos y la voluntad de los salteños que se detienen a ayudarlo. 🇦🇷
Entre el ruido de los motores y el apuro de quienes cruzan el centro, hay un hombre que espera en silencio. Se llama Donato Arancibia, tiene 80 años y su "oficina" es una de las esquinas más transitadas de Salta. Allí, con una pequeña bolsa y mucha educación, ofrece alfajores y turrones. No lo hace por hobby, lo hace porque el hambre no sabe de jubilaciones mínimas.
¿Dónde encontrarlo y cómo ayudar?
Donato es un relojito de la supervivencia. Si pasás por la zona, buscalo aquí:
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Ubicación: Intersección de Avenida Alvarado y Avenida Bicentenario.
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Horario: Suele estar firme entre las 11:00 y las 16:00 horas.
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El dato clave: NO TIENE CELULAR. No busques un alias ni pidas CBU; Donato depende del efectivo de cada día o de la mercadería directa que le quieras acercar.
Un ejemplo de lucha silenciosa
Vecinos que pasan a diario destacan su amabilidad absoluta. Nunca te va a exigir nada, siempre tiene una palabra de agradecimiento. En un mundo digital, Donato quedó del otro lado de la brecha, dependiendo 100% del contacto cara a cara y de la solidaridad de quienes bajan la ventanilla del auto.
"Verlo ahí parado tantas horas, con el calor o el viento, te parte el alma. Es un hombre que solo quiere ganarse el pan con dignidad", comentaron vecinos que iniciaron la cadena de ayuda en redes.
SALTA, ES MOMENTO DE ACTUAR
A veces gastamos en cosas que no necesitamos, pero para Donato, la venta de un solo alfajor puede significar la diferencia entre cenar o no.