En Salta, una publicación en redes sociales reavivó una discusión sensible: una mujer boliviana aseguró haber pagado 100 dólares en un hospital público para la extracción de una muela y expresó su indignación por el costo de la atención médica.
El caso se da en un contexto clave: desde febrero de 2024, la provincia implementó el cobro a pacientes extranjeros sin residencia. La medida, impulsada para priorizar recursos locales, cambió el sistema sanitario en zonas fronterizas y redujo significativamente la demanda externa.
Las redes no tardaron en reaccionar. Mientras algunos usuarios cuestionaron el reclamo y defendieron la decisión provincial, otros recordaron que en Bolivia también se cobra la atención a ciudadanos argentinos, marcando un fuerte contraste en la discusión.
Desde el Gobierno provincial, el ministro Federico Mangione destacó que esta política permitió reforzar el sistema: gracias a esos ingresos, se adquirieron 34 ambulancias, mejorando la respuesta sanitaria en distintos puntos del territorio.