Gerónimo Gonzales, oriundo de Misión Chaqueña, vivió una noche que difícilmente podrá olvidar. Según trascendió, llegó a Orán acompañado por otra persona que, en un momento, se bajó “por unos minutos”… pero nunca regresó. Solo, en medio del frío y la incertidumbre, decidió quedarse en el lugar, esperando una explicación que no llegó ni siquiera al amanecer.
La escena no pasó desapercibida. Efectivos policiales que recorrían la zona lo encontraron aún allí y se acercaron para asistirlo. El caso, que también menciona a la Finca Santa María en su contexto, comenzó a circular entre vecinos y trabajadores, generando preocupación por la situación. Gerónimo, como tantos otros, había salido de su lugar en busca de oportunidades, sin imaginar un desenlace así.
Historias como esta golpean de cerca en el norte salteño. ¿Cuántas personas dejan su hogar con la esperanza de un futuro mejor y se enfrentan a la soledad o el abandono? Más allá de los detalles, nadie merece pasar por una situación así.