Este sábado 25 de julio, desde las 17:30 en la Catedral Basílica, Salta dará inicio a uno de los momentos más esperados y conmovedores del año: la entronización del Señor y la Virgen del Milagro. Para miles de fieles, no es solo una ceremonia, sino un reencuentro con la fe, con la esperanza y con una historia que atraviesa generaciones.
En medio de un clima de profunda emoción, el sacerdote Marcos Cepeda confirmó la participación de cientos de creyentes y visitantes. Entre ellos, la comunidad sorda “Santa María del Silencio”, que interpretará la celebración en lengua de señas, marcando un gesto de inclusión que conmueve. Mientras algunos estarán presentes, otros seguirán la transmisión desde las 16:30 por redes sociales, llevando el Milagro a cada hogar.
Este año, bajo el lema “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz”, la celebración invita a algo más que rezar: propone actuar. “Debemos ser constructores de paz”, expresó Cepeda, en un contexto social donde el mensaje resuena con fuerza. La fe se transforma así en compromiso, en un puente entre lo espiritual y lo cotidiano.
Detrás de cada detalle hay manos silenciosas: más de 400 servidores trabajan intensamente en el armado de los tronos y el acondicionamiento de las imágenes. Al mismo tiempo, las peregrinaciones comienzan a tomar forma. Desde Nazareno, los primeros fieles ya se preparan para caminar kilómetros, impulsados por promesas, agradecimientos y una devoción que no conoce límites.
El Milagro ya comenzó a sentirse en cada rincón de Salta. Y mientras se acerca septiembre, crece una certeza: esta tradición no solo se mantiene viva, sino que se fortalece. Porque en cada paso, en cada oración, hay una historia que busca ser escuchada. La pregunta es inevitable: ¿estamos dispuestos a vivirla con el corazón abierto?