En Salta crece el enojo social: la Cámara de Diputados de Salta lleva dos semanas sin actividad, mientras sus integrantes continúan percibiendo salarios millonarios.
La falta de sesiones en pleno contexto de situaciones urgentes genera fuertes críticas. Para muchos, el contraste entre los ingresos y la ausencia de trabajo legislativo resulta difícil de justificar.
A esto se suma la exposición en redes sociales de algunos legisladores, lo que alimenta aún más la percepción de desconexión con la realidad que atraviesan los salteños.
El parate reabre el debate sobre el funcionamiento del Poder Legislativo y la necesidad de mayor compromiso y productividad por parte de los representantes.
En redes la bronca crece: ¿hasta cuándo pueden pasar semanas sin sesionar mientras la provincia espera respuestas?