En pleno centro de Salta, el Café LSA —atendido íntegramente por personas con discapacidad auditiva— atraviesa un momento crítico. Sus responsables alertaron que hubo mañanas completas sin un solo cliente, una situación que pone en riesgo la continuidad de un proyecto único e inclusivo.
El emprendimiento, ubicado sobre calle Alberdi, nació con un objetivo claro: derribar barreras y generar oportunidades laborales reales. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo de integración, donde además de tomar un café, los clientes pueden aprender y practicar Lengua de Señas Argentina.
Sin embargo, la falta de concurrencia encendió las alarmas. “Necesitamos de la comunidad”, expresaron con preocupación, apelando al acompañamiento de los salteños para sostener este espacio que representa mucho más que un negocio.
En tiempos donde muchas veces se habla de inclusión, este café la pone en práctica todos los días. Los salteños siempre nos distinguimos por ser un pueblo solidario, y hoy tienen en sus manos la posibilidad de sostener un lugar que transforma realidades con cada puerta que se abre.