Un padre salteño que evitó por meses pagar la cuota alimentaria de su hijo recibió un castigo inédito: deberá presentarse en la comisaría cada vez que su equipo, Central Norte, juegue de local. La medida, dictada por un juez, busca presionarlo para que salde su deuda, tras ignorar sanciones previas como la suspensión de su licencia de conducir y la prohibición de salir del país.
El hombre, registrado como deudor alimentario, seguía asistiendo a los partidos como socio del club. La Justicia determinó que, si no paga, deberá abonar $50.000 por cada ausencia y podría enfrentar cargos por desobediencia. "Es una forma creativa de priorizar los derechos del niño", explicó la abogada Oriana Névora.
¿Funcionará? La polémica medida abre el debate sobre métodos efectivos para hacer cumplir la ley. Mientras algunos aplauden la decisión, otros cuestionan su alcance.