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Viernes, 12 de Abril de 2024

POCO HOMBRE GOLPEABA A SU MADRE

Policiales27/02/2024 16:55 hs.
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La damnificada radicó diferentes denuncias a raíz de que su hijo cometió una serie de delitos. Además incurrió en desobediencia judicial, a pesar de estar debidamente notificado.

La fiscal de Violencia Familiar y Género 2, Luján Sodero Calvet, representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia de juicio abreviado ante el Juzgado de Garantías 8, en la que un hombre de 33 años fue condenado por los delitos de hurto, desobediencia judicial, hurto y privación ilegítima de la libertad agravada, desobediencia judicial y coacción, en concurso real.

El acusado fue condenado tras una serie de eventos. El 28 de enero de 2022, se hizo presente en el local de su madre para pedirle mercadería o dinero en efectivo. Ante la negativa de la mujer, le arrebató su teléfono celular y regresó a casa en la que conviven, en la madrugada.

Esa misma tarde, el acusado comenzó a proferir insultos y amenazas sin motivo alguno hacia su madre y su hermano. Inmediatamente llamaron al Sistema de Emergencias 911 tras lo cual la policía llegó al lugar y lo detuvo.

Por estos hechos, fue notificado de las medidas cautelares ordenadas por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género en turno, tales como prohibición de acercamiento y de ejercer actos de violencia física y psíquica contra la damnificada.

Entre el 22 y 24 de enero pasados, el acusado cometió una serie de ilícitos, según consta en la denuncia radicada, por su madre, a pesar de existir orden judicial con medidas cautelares vigentes.

El acusado ingresó a la vivienda, tomó la mascota de su madre y la llevó a otro domicilio donde se encontraba residiendo. Más tarde, regresó a la casa materna sin la mascota, y la damnificada tuvo que ir a rescatarla.

Ese mismo día, el acusado volvió al domicilio materno en el momento en el que se encontraba su padre. El hombre de 33 años volvió a pedir dinero y a proferir amenazas, obligando a su progenitor a intervenir para evitar una posible agresión.

La jueza Claudia Puertas, luego de recibir la confesión del acusado, lo condenó a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional y le impuso una serie de reglas de conducta.