La política argentina vuelve a sacudirse con una revelación inesperada. Según trascendió en las últimas horas, Santiago Caputo, el asesor más influyente de Javier Milei, propuso armar un "gabinete de unidad nacional" y llevar al senador salteño Juan Carlos Romero a la Jefatura de Gabinete. El planteo se dio tras los resultados electorales en Buenos Aires que pusieron en jaque al oficialismo y encendieron alarmas sobre la gobernabilidad.
La reunión clave se habría realizado en el búnker de Gonnet, donde Caputo le sugirió al presidente conformar un equipo con dirigentes de peso propio. La idea incluye desplazar a Guillermo Francos, actual ministro del Interior, y reemplazarlo por Romero, quien termina su mandato en diciembre. La jugada no solo busca oxigenar al Gobierno, sino también reducir la influencia de los Menem y de Karina Milei en las decisiones.
El movimiento tendría un efecto dominó dentro de la Casa Rosada. Si Francos renuncia, también lo haría su vice, Lisandro Catalán, a quien Caputo ya imagina reemplazado por el bonaerense Joaquín de la Torre, un dirigente que recientemente mostró sintonía con Gabriel Katopodis en detrimento del armado de Sebastián Pareja.
La estrategia de Caputo también contempla cambios sensibles en áreas críticas. En Defensa, ante la salida de Luis Petri cuando asuma como diputado, aparece el radical Rodrigo de Loredo como opción. En Seguridad, con Patricia Bullrich rumbo al Senado, su lugar podría ser ocupado por Guillermo Montenegro, ganador en la Quinta Sección electoral bonaerense.
Otro punto caliente es la Cámara de Diputados. Caputo quiere desplazar a Martín Menem y darle el control a Cristian Ritondo, actual líder del PRO bonaerense y uno de sus aliados más cercanos. Una movida que reconfiguraría el tablero legislativo y que podría garantizarle a Milei mayor respaldo en el Congreso.
La posible llegada de Romero al Gabinete nacional no solo generaría un impacto en la política salteña, sino también en el equilibrio interno de La Libertad Avanza. Todo indica que se vienen semanas de intensas negociaciones que podrían redefinir la columna vertebral del Gobierno.