La madrugada de este martes quedó marcada por una escena desgarradora en inmediaciones del estadio Padre Ernesto Martearena, en Salta. Cerca de las 5 de la mañana, un camionero que transitaba por calle Fernández Molina encontró a una pareja tirada sobre el asfalto y dio aviso inmediato al 911.
Según los primeros datos, las fuertes ráfagas de viento habrían derribado un arco metálico colocado en la zona de los corsos de carnaval. La motocicleta Yamaha YBR 125, en la que viajaban un joven conductor y una mujer de 22 años, impactó violentamente contra la estructura. La magnitud del golpe fue tal que el cuerpo del motociclista salió despedido más de 100 metros.
El hombre falleció en el acto, mientras que la joven acompañante fue trasladada en código rojo al hospital San Bernardo, donde permanece en grave estado. Testigos señalaron que ninguno llevaba casco en el momento del siniestro, ya que no se hallaron elementos de protección en la escena.
Con el correr de las horas trascendió un dato que cambió la mirada sobre el caso: la pareja no era tal, sino que se trataría de un servicio de Uber Moto. El joven que murió sería un prestador de la aplicación de transporte, mientras que la mujer era simplemente una pasajera que hoy lucha por su vida.
La Policía Científica trabaja en el lugar para determinar con precisión lo ocurrido y establecer responsabilidades sobre la caída de la estructura.