Una fuerte polémica sacude a Rosario de la Frontera tras la difusión de una carta abierta del concejal Matías Calderón dirigida a la diputada nacional Emilia Orozco. El mensaje surge luego de que la legisladora expresara en una entrevista radial: “No estoy para hacer favores, acá todos son iguales, no importa si es la madre de un concejal”.
Calderón relató que el comentario surgió luego de que su madre —quien fuera maestra de Orozco en la infancia— le escribiera para pedir ayuda con un trámite en ANSES que lleva un año y ocho meses sin resolución. “No pidió un favor, pidió que se cumpla con su derecho”, señaló el edil, recordando que su madre acudió a la diputada confiando en el vínculo humano que compartieron.
En un tono personal, el concejal evocó que ambos fueron compañeros desde el jardín de infantes hasta terminar la primaria. “Compartimos aulas, recreos y parte de nuestra infancia”, escribió, dejando en claro que la solicitud no tenía relación con la política, sino con una situación que atraviesan miles de argentinos: la demora interminable de expedientes y trámites en los organismos públicos.
Calderón subrayó que la función pública no debe confundirse con la idea de “hacer favores”, sino que se trata de gestionar, acompañar y garantizar que los derechos sean efectivos. “Detrás de cada trámite hay una persona que espera, que necesita y que confía”, remarcó con dureza, marcando un contraste entre la empatía que reclama y la respuesta que recibió.
Finalmente, el edil invitó a Orozco a reflexionar sobre el verdadero rol de los representantes de la ciudadanía. “No pedimos trato especial, pedimos trato digno”, cerró la carta, que rápidamente comenzó a circular en redes sociales generando repercusión y debate en la política salteña.