En medio de la reestructuración de la Quinta de Olivos, trascendió una llamativa versión sobre las nuevas medidas de seguridad: Mario Suli, uno de los hombres de mayor confianza de Javier Milei y encargado del cuidado de sus perros, probaría también los alimentos destinados a las mascotas presidenciales.
La versión fue publicada por distintos medios y aparece vinculada a un supuesto episodio de intoxicación de uno de los perros. Sin embargo, no hay elementos públicos que permitan confirmar que haya existido un envenenamiento intencional. Incluso, un informe periodístico de Ámbito señaló que esa versión circuló en ámbitos internos pero que no había elementos para darla por cierta.
Suli ya tenía un rol particular dentro de Olivos. Según antecedentes periodísticos, es quien se ocupa del cuidado de los perros de Milei, incluyendo su alimentación, paseos y acceso a los caniles. También interviene en el circuito de los alimentos destinados al Presidente.
La situación se produjo después de una reorganización del personal de la residencia presidencial. El Gobierno dispuso que la Casa Militar asumiera la responsabilidad integral de las funciones de seguridad en Olivos y se desvinculó o trasladó a 12 trabajadores civiles, mientras distintas tareas quedaron bajo responsabilidad de personal militar.
Según versiones citadas por medios, las medidas estuvieron relacionadas con sospechas de filtraciones de información y con el manejo de alimentos dentro de la residencia. Esas acusaciones no deben presentarse como hechos comprobados: las fuentes periodísticas las atribuyen a versiones y fuentes del entorno presidencial.
De confirmarse la medida, Suli quedaría todavía más involucrado en el cuidado de los animales presidenciales. Por ahora, la información sobre que probará personalmente la comida de los perros proviene de versiones periodísticas y no de un comunicado oficial que haya hecho pública esa función específica.