Una frase del ministro de Economía Luis Caputo encendió la polémica este fin de semana en Córdoba. Durante el 49° aniversario de la Fundación Mediterránea, el funcionario aseguró que en los países desarrollados “la gente se queda sin trabajo y a las 48 o 72 horas tiene tres ofertas”, en defensa de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Sus palabras generaron un fuerte debate político y social en medio de la delicada situación laboral del país.
El evento se realizó en el Hotel Holiday Inn de Córdoba ante un auditorio colmado por empresarios y referentes del llamado “Círculo Rojo”. Allí, Caputo defendió las reformas económicas del gobierno de Javier Milei y afirmó que “Argentina necesita que el problema deje de ser si alguien es despedido”. Según el ministro, el objetivo es que el mercado laboral funcione como en economías desarrolladas, donde —según dijo— las oportunidades laborales aparecen rápidamente.
En su exposición también sostuvo que reducir el costo laboral “es devolverle derechos a los trabajadores”. Explicó que la reforma busca eliminar incentivos al empleo informal y destacó la reducción de aportes patronales: “Lo que antes eran 18 puntos ahora son solo 2”, afirmó, señalando que esto facilitaría la contratación y formalización de trabajadores.
Sin embargo, las declaraciones contrastan con los datos recientes del mercado laboral. Desde el inicio del actual gobierno, distintos informes estiman el cierre de alrededor de 22.000 empresas y la pérdida de cerca de 300.000 empleos registrados. Además, estudios de opinión digital señalan que la reforma laboral enfrenta un rechazo cercano al 60% en redes sociales.
Mientras empresarios celebraron el discurso, sectores sindicales y sociales advierten que el verdadero desafío sigue siendo generar empleo genuino. La discusión sobre el futuro del trabajo en Argentina, lejos de cerrarse, parece recién comenzar.